Llegó el momento

El lunes fue a un psiquiatra nuevo. Tras diferentes opiniones, todos llegan a la misma conclusión. Así que aunque me da mucho miedo, he aceptado a probar con Citalopram 10 mg. Tengo pánico de los efectos secundarios. Hoy es el segundo día y no es para nada agradable. Tengo que poner solución y coger las riendas de mi vida y en este caso de la ansiedad.

Iré escribiendo mi experiencia con este medicamento y mis avances (o no avances), pero voy a pensar en positivo y visualizar, que como dicen, en un mes volveré a ser una persona normal.

Primer día:

La tripa regular, bastantes nauseas y ansiedad, boca seca, taquicardia, no pude dormir y estuve el día entero con malestar generalizado.

Segundo día:

Me levanté a las 3 de la mañana con sudores brutales, dormí muy poco y cuando me desperté a las 7 de nuevo tenía muchísimas nauseas y ganas de vomitar. No pasó nada pero el malestar continuó durante el día y ligeros dolores de estomago. El resto del día fue “bien”.

Os animo a que me comentéis cómo os va a vosotros.

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He tenido un finde movidito

Este finde no puedo considerarlo como un finde de relax, para pensar y de disfrutar de tiempo para mí. He pasado varias situaciones estresantes y ha sido bastante molesto.

Tengo mi lista de metas para esta semana entre las que me reto a salir más a la calle y me expongo a mis miedos como por ejemplo “salir de casa a hacer la compra”. Por desgracia creo que me ha pillado la gripe y llevo desde el lunes constipada, muy débil y bastante mal. Asi que creo que hay cosas que se van a retrasar un poco.

Intento mantener una actitud positiva e intento conocerme y saber qué es lo que quiero y qué me esta diciendo mi cuerpo.

Como comenté en el primer post, cada día iré sacando más y más cosas. El caso es que en 2013 me diagnosticaron una enfermedad de la que prefiero no hablar ahora mismo y en el mismo año a mi padre le detectaron cáncer. Fue el peor año de nuestras vidas. Muchas veces en la tele veía dramas familiares, gente con malísima suerte, que parecían gente normal y derrepente les cambiaba la vida. Ese año pasé mucho miedo. No entendía que podía estar pasando, no entendía porque nos estaba pasando esto a nosotros, que siempre hemos sido una familia de lo más normal del mundo. Pero la vida es así, nunca estas preparado para cosas así.

El caso es que cuando sufres o te llegan noticias tan duras, la vida te cambia. Cambias la forma de pensar, cambias de prioridades, es un golpe de realismo brutal. Es un golpe de: ¿Por qué estamos en el mundo?. Empiezas a valorar más los momentos, empiezas a ferrarte en tu familia, empiezas a querer, a no discutir, a no preocuparte por tonterias. Muchas veces te sientes hasta fuera de las conversaciones cotidianas que tienen tus amigas. Una de las cosas que más me impactan es el trabajo. No supero el tema del trabajo. No so supero. No entiendo porque vivimos para estar de 9 a 21 horas en una oficina, con gente que no nos importa, haciendo cosas (en mi caso) que no me apasionan, y en definitiva, estamos ell 80% del tiempo haciendo cosas random con gente random que nos da igual y un 20% con la familia.

Mi padre se jubiló despues de su enfermedad, y mi madre es ama de casa. Tengo a mis padres a mano, en casa, para cuando quiera. Me mata por completo la sensación de estar en una oficina la mayoria de mii tiempo, y desperdiciando tiempo de calidad junto a la gente que quiero y que me necesita. No sé si esto tiene sentido pero ¿por qué vivimos así?, ¿por qué el mundo es así?.

Mi psicologa dice que cuando la gente recibe noticias tan chocantes (la de mi padre fue heavy, pero la mía también tiene su aquel), optan por tener una visión más existencialista. Importantes directores de empresas, gente cotidiana que deja su vida rutinaria para cortar por lo sano y huir al campo, a un rancho, cerca de la naturaleza, cerca de los suyos y apostando por TIEMPO DE CALIDAD.


La comida

Uno de los ¨triggers¨o problemas que alimentan mi ansiedad, estrés, emetofobia (fobia al vómito) y fobia social, es la comida. He llegado a tener miedo de comer también. Todo son miedos y más miedos.

Hace un año trabajaba y por miedo a ponerme mala con la comida y por lo tanto vomitar, dejé de comer lo que debía. Comía muy poco. Adelgacé 8 kilos y ya he ganado 5-6 kilos de los que perdí.

El caso es que sufro ataques de pánico cuando como más de la cuenta y me siento llena, me lleno de miedo, me paralizo y no puedo hacer nada más que estar en mi zona de confort (mi casa y si es sola, mejor) esperando y controlando el malestar que siento por si acaso vomito. Me paso el día analizando mi estómago y pensando en qué va a pasar.

Antes pensaba “algún día me cansaré del mismo tema”, “llegará el día en el que me dé igual vomitar”, “llegará el día en el que me canse de mí misma y los pensamientos que tengo”, “me voy a cansar de estar pensando 16 horas al día en el vómito y sus variantes”, “hay cosas mucho más interesantes en el mundo que esto”. Cuando saco el tema de conversación del vómito con mis amigas, familiares o pareja, siento que es un tema que tiene un fin muy rápido, no se puede hablar horas y horas del mismo tema porque el mismo tema no tiene más desarrollo y siento que la gente de mi alrededor no quiere escucharlo más. Parece de locos pero me alivia muchísimo hablar del tema ya que es una forma de dejarlo ir de mi mente por unos minutos a modo de desahogo. Tengo ganas de paz mental la verdad. Es agotador y siento que pierdo demasiado tiempo y buenos momentos. Pero poco a poco. Todo va a salir bien.

El motivo de este post es porque ayer cené muchísimo y estoy preocupada de que me siente mal. He dormido mal y preocupada también. Escribir estas cosas a veces me hace sentir muy ridícula. Me parece ridículo estar preocupada por comer mucho con los problemas que hay en el mundo. Ojalá con el tiempo entendáis, algún día, las ganas que tengo de ser una persona normal. Siento dolor, temor, tristeza absoluta, inseguridad contínua, taquicardias, sudoración, mucho mucho miedo. ¿A qué? A nada. De esto tratan los problemas de “mental health” y demás. Ya llegaré a esto en otro momento, pero he pasado por todo tipo de médicos en el último año, con dolores inimaginables, que no me han dejado hacer vida normal, y todos los médicos, excepto el digestivo, me han dicho que no tengo nada. Mis pensamientos se han reflejado en mi estado físico haciendo que parezcan completamente reales. Completamente. El poder de la mente no solo me ha sorprendido sino que me ha impactado. Es una cosa brutal.

Por eso últimamente intento pensar siempre en positivo, decirlo en voz alta varias veces, si es un vídeo, verlo varias veces, hasta que el mensaje entre en mi cabeza para quedarse. Todo está bien, todo va a estar bien. No hay nada con lo que tú no puedas. Es un día maravilloso para estar con la gente que quieres.

La pequeña introducción

Me gusta decir pequeña introducción porque me doy cuenta cuando hablo con mis psicólogos que a veces lo mío es un “no acabar”. Y voy al grano:

Hay gente que me entenderá y gente que pensará que no es para tanto. Lo mismo pensaba yo. Resulta que desde hace unos años, mi ansiedad ha ido empeorando muchísimo. Cada vez tengo más estrés, más ansiedad, más fobias hasta el punto de no poder salir de casa. Lo que viene ahora es raro: siempre he tenido fobia al vómito, mucho miedo al vómito, se fue desarrollando en fobia a vomitar en público, después a miedo a estar en público por vomitar en público, y me veo ahora mismo en una situación en la que ir a comprar el pan me da ansiedad, y no sólo ansiedad sino ataques de pánico.

El problema es que ya es insostenible. Tuve que dejar mi trabajo, mi vida social se ha visto deteriorada y un sin fin de cosas que os podeis imaginar.

Después de muchos meses en una fase bastante mala, ya he decidido poner todo lo que está en mi mano y tomar cartas en el asunto. Me han recomendado muchas cosas, he leido muchos libros, he intentado comer mejor y hacer un poco de ejercicio para liberar la mente. Una de las cosas que me han recomendado es escribir. He decidido escribir tanto mis pensamientos como mis logros y por supuesto mi recuperación. Sé que volveré a ser normal por muy dificil que parezca, por muy doloroso que sea… Y quiero que lo veais y me comenteis si quereis y si podemos ayudarnos mutuamente, yo estoy encantada.

El nombre del blog es en honor a una amiga mía que también tiene ansiedad pero muy bien controlada e hizo un mix entre mi nombre y la ansiedad. Porque TODO me da ansiedad: ir a la compra, ir al banco, ir a pasear a un perro (no tengo pero por ejemplo), ir al médico, ir a comer a un restaurante con quien sea (amigas, novio, familia), ir a hacer deporte, meterme en un coche con gente, meterme en un avión o tren, hacer cualquier tipo de fila, ir a una discoteca, ir a casa de otra persona, ir a la residencia de mi abuela… en fin, todo. Todo pero con proyección de superación. Poco a poco. Vale, cosas positivas de hoy:

  • He logrado ir a Costco con mi madre y una amiga y todo fue bien.
  • He logrado ir al médico sola.
  • He comenzado este blog.